Me encantaría entender cuál es el motivo por el cuál sigo de pie, aceptando los retos, muchas veces sin vencerlos, otras ganándolos, es que no entiendo mi propósito en la vida.
Sé muchas cosas, pero de todas muy poco, no tengo pasiones, ese es mi problema, eso deduje, en este momento me pongo a pensar, ¿hay que tener pasiones? hay gente que sin aficiones vive la vida contenta y sonriente, pero al mismo momento me pongo a pensar, ¿serán verdaderas sus ganas de vivir? tal vez no soy la única manzana podrida, tal vez seamos varias y tal vez podríamos llenar el cajón.
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